En Santa Rosa de Cabal, Risaralda, la naturaleza regaló una escena que muchos han descrito como mágica. El fotógrafo de conservación Alejo Duque, conocido como @pajarandro, logró capturar a un búho de anteojos cuya mancha facial dibuja, de manera sorprendente, la forma de un corazón.

El momento, que parece salido de un cuento, despertó admiración entre observadores de aves y amantes de la vida silvestre. La especie, poco común y propia de los bosques húmedos de Centro y Suramérica, se volvió aún más especial al mostrar este peculiar detalle que algunos consideran un “mensaje de amor” de la naturaleza.

Duque, dedicado a retratar la biodiversidad del país, compartió las imágenes como un recordatorio de la belleza, fragilidad y magia que aún habita en los ecosistemas colombianos. Su registro se ha viralizado, inspirando a muchos a mirar con más atención —y cariño— la vida que nos rodea.

Fotografía tomada de: @pajarandro