Un estudio realizado en Estados Unidos y publicado en junio de 2026 abrió un debate inesperado sobre los efectos de medicamentos como Ozempic, utilizados para tratar la diabetes y la obesidad. La investigación analizó a más de 800 personas y encontró que quienes consumían estos fármacos mostraban una menor relación entre impulsividad, consumo de alcohol y comportamientos violentos.

Los investigadores señalan que estos medicamentos podrían influir en áreas del cerebro relacionadas con el control de los impulsos, la recompensa y la toma de decisiones. Esto haría que algunas personas tengan una mayor capacidad para frenar conductas riesgosas o agresivas antes de convertirlas en acciones violentas.

Aunque los resultados son considerados prometedores, los expertos advierten que la violencia tiene múltiples causas, entre ellas factores sociales, económicos y familiares. Por ello, recalcan que aún es demasiado pronto para afirmar que Ozempic reduzca los delitos violentos, aunque el hallazgo abre una nueva línea de estudio sobre los efectos de estos tratamientos más allá de la pérdida de peso y el control de la diabetes.