Un ataque israelí con drones en el sur del Líbano volvió a elevar la tensión en Oriente Medio y puso en entredicho el reciente acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para disminuir las hostilidades en la región. La ofensiva dejó al menos una persona muerta y otra gravemente herida.
El hecho se produjo en la localidad de Kfar Tebnit, mientras continúan las negociaciones para consolidar un acuerdo más amplio entre Washington y Teherán. Aunque Israel no es firmante del entendimiento, las autoridades iraníes han insistido en que el cese de las operaciones militares en el Líbano es clave para mantener vigente el pacto.
El gobierno de Benjamin Netanyahu ha reiterado que no retirará sus fuerzas de las denominadas zonas de seguridad y mantiene su ofensiva contra objetivos vinculados con Hezbolá, argumentando razones de defensa nacional.
Naciones Unidas informó que, desde el anuncio del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, se han registrado más de 130 proyectiles y varios ataques atribuidos a Israel en territorio libanés, mientras que no se han reportado lanzamientos por parte de Hezbolá durante ese mismo periodo.
La continuidad de los ataques genera incertidumbre sobre la estabilidad del acuerdo impulsado por Washington y Teherán, en medio de los esfuerzos diplomáticos para evitar una nueva escalada militar en Oriente Medio.