La Alcaldía de Pereira decretó este lunes 10 de agosto un toque de queda en la ciudad, luego del terremoto de magnitud 7,4 registrado durante la mañana.

De acuerdo con el alcalde, la medida busca facilitar la movilidad de los organismos de socorro y permitir una atención más rápida ante posibles emergencias ocasionadas por el sismo.

Como parte de las medidas adoptadas, las clases fueron suspendidas durante este lunes en Pereira, mientras las autoridades adelantan las labores de atención y evaluación tras el movimiento telúrico.