La próxima temporada de recolección llega en un momento clave para Risaralda, donde cerca de 19.500 familias caficultoras esperan sacar adelante la producción en unas 45.000 hectáreas. Para esta labor se estima la participación de alrededor de 32.000 recolectores.

Según las proyecciones presentadas ante la Asamblea Departamental, el movimiento económico de la cosecha podría acercarse a los $700.000 millones, con impacto en las familias productoras y en actividades como el transporte, el comercio y los servicios de los municipios cafeteros.

Con ese objetivo, autoridades, Comité de Cafeteros, cooperativas, alcaldías y organismos de seguridad trabajan en el Plan Unidos por la Cosecha Cafetera, que contempla acciones para facilitar la llegada de trabajadores, mejorar la movilidad y acompañar las labores en las zonas rurales.

A las necesidades propias de la temporada se suman las afectaciones que dejó el sismo del 10 de agosto. Desde el gremio cafetero se señaló que, de 3.500 viviendas visitadas, unas 3.100 presentan algún tipo de afectación, una situación que también hace parte de las necesidades que enfrenta el sector.

Mientras avanza la preparación, en la Asamblea también se plantearon iniciativas como un observatorio cafetero y alternativas de apoyo para las familias rurales afectadas. La expectativa es que esta temporada permita mantener activa la economía de los municipios productores y genere ingresos para miles de hogares del departamento.