El Hospital Sagrado Corazón de Norcasia, Caldas, anunció que a partir del 1 de octubre podría suspender la atención a los afiliados de Nueva EPS, debido a una cartera que, según la gerencia de la institución, asciende a cerca de $1.509 millones.

La gerente del centro asistencial, Samanda Ávila, señaló que la falta de recursos se ha presentado desde la intervención de la EPS y que durante abril, mayo y septiembre no se habrían recibido los pagos correspondientes por los servicios prestados. La situación también ha generado retrasos con proveedores de medicamentos, insumos médicos, oxígeno y combustible.

Aunque hasta el momento no se reportan dificultades para el pago de salarios, la institución advierte que la falta de flujo de recursos podría comprometer su capacidad de operación y el cumplimiento de obligaciones en los próximos meses.

En Norcasia, cerca de 2.100 personas están afiliadas a Nueva EPS y podrían verse afectadas por una eventual suspensión. Desde el hospital aseguran que han acudido a derechos de petición, mesas de conciliación y otras gestiones ante las autoridades de salud, pero los cambios de interventores de la EPS, según explican, han dificultado la toma de decisiones y la posibilidad de establecer acuerdos de pago.

Por ahora, no existe un acuerdo para resolver la deuda y el hospital mantiene el llamado al Ministerio de Salud y a la Superintendencia Nacional de Salud para encontrar una salida que permita garantizar la continuidad de la atención.