La astrofísica argentina Amina Helmi recibió el Premio Kavli, uno de los reconocimientos más importantes en el campo de la astrofísica, por sus investigaciones sobre las antiguas fusiones de galaxias que contribuyeron a formar la Vía Láctea. La científica, vinculada al Instituto Astronómico Kapteyn de la Universidad de Groninga, en Países Bajos, ha dedicado su carrera a comprender la evolución de nuestra galaxia.

Uno de sus principales aportes fue identificar grupos de estrellas que evidenciaban que la Vía Láctea había absorbido otras galaxias en el pasado. Años después, mediante el análisis de datos del telescopio espacial Gaia y de la composición química de miles de estrellas, contribuyó a descubrir los restos de una gran fusión galáctica ocurrida hace aproximadamente 10.000 millones de años, conocida como Gaia-Enceladus.

Nacida en Bahía Blanca, Argentina, Helmi se interesó por la astronomía desde niña y se formó en la Universidad Nacional de La Plata antes de trasladarse a Países Bajos para realizar su doctorado en la Universidad de Leiden. Actualmente, investiga la materia oscura, que constituye cerca del 85 % de la materia del universo. Su trabajo ha contribuido a ampliar el conocimiento sobre el origen y la evolución de las galaxias.