El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció una serie de decisiones que marcarán el inicio de su administración, entre ellas el traslado de su ceremonia de posesión a Cali, argumentando que las dificultades operacionales generadas por la actividad del volcán Puracé afectan la conectividad aérea hacia Popayán, ciudad inicialmente propuesta para el acto protocolario.
Dentro de los anuncios, De la Espriella aseguró que reforzará la seguridad en el suroccidente del país con el fortalecimiento de la presencia militar en el Valle del Cauca y el Cauca. Además, confirmó que Barranquilla y Medellín funcionarán como sedes alternas de la Presidencia, mientras que en Bogotá despachará desde el Palacio de San Carlos, ya que el Palacio de Nariño será convertido en un museo.
En materia diplomática, el mandatario electo anunció el cierre de 14 embajadas y 15 consulados, al considerar que no cumplen criterios de eficiencia. También informó que suspenderá la apertura de la embajada en Palestina, abrirá una representación diplomática en Jerusalén y otra en Nigeria, y adelantará una auditoría a las misiones diplomáticas durante sus primeros 100 días de gobierno. Aclaró que el cierre de estas sedes no implicará la ruptura de relaciones diplomáticas, salvo con Cuba y Nicaragua, países con los que aseguró que no mantendrá vínculos oficiales.
Finalmente, De la Espriella anunció la creación de un comité de expertos liderado de manera honorífica por el empresario Arturo Calle y presentó el programa «Ruta Milagro», una iniciativa con la que busca impulsar el emprendimiento en las diferentes regiones del país.