Un joven de 14 años, Andrés Felipe Navarro, conocido en redes sociales como “Pipe corre y vuela”, creó el juego de mesa “Volando por los Andes”, una iniciativa educativa que busca fomentar el conocimiento y la conservación de las aves en Colombia. El proyecto nació recientemente en el departamento del Quindío, una de las regiones con mayor biodiversidad del país, como respuesta a la necesidad de acercar a niños, jóvenes y adultos al cuidado de estas especies.

La idea surgió a partir de su experiencia como observador de aves, afición que inició junto a un compañero de colegio y que lo llevó a reconocer cerca de 600 especies. Motivado por la falta de conocimiento sobre esta riqueza natural, decidió crear una herramienta didáctica que enseñara no solo a identificar aves, sino también a comprender las amenazas que enfrentan, como la pérdida de hábitat, el cautiverio y las colisiones con infraestructuras.

Durante un año desarrolló este juego, que combina dinámicas de clásicos como parqués o escalera, integrando situaciones reales que afectan a las aves y acciones para protegerlas. Su propósito es llevarlo principalmente a escuelas rurales, donde ha tenido una buena acogida, promoviendo el aprendizaje a través del juego y alejando a los niños de las pantallas, al tiempo que fortalece la conciencia ambiental desde temprana edad.