La planificación involucra a 27 instituciones educativas y 142 sedes ubicadas en cinco municipios del departamento, donde cerca de 21.000 estudiantes podrían verse impactados por el aumento de las temperaturas y la disminución de las lluvias.

Desde la Secretaría de Educación de Caldas se adelantan reuniones con directivos docentes y organismos de gestión del riesgo para revisar las condiciones de infraestructura y garantizar el funcionamiento adecuado de servicios esenciales como el suministro de agua y energía.

Entre las acciones definidas se encuentran el uso responsable del recurso hídrico, la promoción de hábitos de hidratación, el uso de protector solar y la flexibilización de algunas normas relacionadas con el uniforme, permitiendo elementos como gorras para protegerse del calor.

Además, las instituciones evaluarán necesidades específicas como tanques de almacenamiento, ventiladores, espacios con sombra y adecuaciones físicas que permitan afrontar de mejor manera las condiciones que podrían presentarse con la llegada del fenómeno climático.