Expertos señalan que el uso excesivo de celulares y otros dispositivos electrónicos puede generar problemas físicos como el llamado «cuello tecnológico», alteraciones en la visión, disminución de la fuerza muscular y afectaciones en la coordinación motriz.

Los especialistas explican que mantener una mala postura durante largos períodos, permanecer demasiado tiempo en interiores y reducir la actividad física son factores que pueden agravar estos efectos. Además, advierten que algunos dispositivos, como los relojes inteligentes, también pueden causar irritaciones en la piel si se usan de forma continua.

Para prevenir estas consecuencias, se recomienda elevar la pantalla a la altura de los ojos, hacer pausas frecuentes, pasar más tiempo al aire libre, realizar actividad física y complementar el uso de la tecnología con actividades manuales que favorecen la motricidad y el bienestar general.

Fotografía: BBC Noticias.