Conmebol evitó responsabilidad por desorden en Copa América y culpó a las autoridades

La final de la Copa América 2024, celebrada en el Hard Rock Stadium, se vio seriamente afectada por los desórdenes que ocurrieron antes del partido, lo que puso en duda el inicio del encuentro deportivo. La situación se complicó cuando varias personas intentaron ingresar al estadio sin tener boletas, lo que causó un retraso de una hora y 45 minutos en el comienzo del partido.
La organización del evento, a cargo de la Conmebol, fue duramente criticada por la falta de control y la mala gestión de la entrada de los aficionados. Sin embargo, la Conmebol emitió un comunicado en el que culpó a las autoridades estadounidenses por los incidentes. Según el máximo ente del fútbol sudamericano, las autoridades de Miami no manejaron adecuadamente la situación cuando una avalancha de personas intentó ingresar al estadio sin boletos.
En su comunicado, la Conmebol explicó que los problemas en la entrada se debieron a decisiones estratégicas tomadas por las autoridades locales para evitar mayores desórdenes y garantizar la seguridad de los asistentes con boletos válidos. Este comunicado provocó una reacción de las autoridades de Miami, quienes indicaron que revisarían los incidentes para prevenir futuros problemas similares. También defendieron sus acciones, argumentando que cerrar las puertas fue una medida necesaria para manejar la multitud y permitir un acceso controlado.
Las críticas a la organización de la final no se hicieron esperar. Los aficionados que esperaban con ansias el partido expresaron su descontento por los desmayos y los golpes que ocurrieron en el acceso al estadio. Además, varios jugadores tuvieron que intervenir para asegurar la seguridad de sus familiares, quienes también se vieron afectados por la situación.
Entre los aspectos más criticados se mencionaron el descontrol en la verificación de boletas, la presencia de boletas falsas y la falta de revisión adecuada para evitar que los hinchas ingresaran con elementos peligrosos como armas cortopunzantes. Estas deficiencias en la organización y seguridad pusieron en riesgo tanto a los aficionados como a los jugadores, generando un ambiente de caos y frustración en lo que debía ser una celebración del fútbol sudamericano.
Los incidentes en la final de la Copa América 2024 destacan la necesidad de una mejor coordinación y planificación en la organización de eventos deportivos de gran envergadura. La Conmebol y las autoridades locales deben trabajar juntos para garantizar la seguridad y el disfrute de todos los participantes y asistentes en futuros torneos.