El presidente electo Abelardo de la Espriella presentó el primer paquete de medidas de su plan de reducción del Estado, con el que busca disminuir el tamaño de la Presidencia de la República mediante la eliminación de varias consejerías y decenas de cargos administrativos.


Entre las dependencias que desaparecerían se encuentran la Consejería Presidencial para la Paz, así como otras oficinas creadas para atender asuntos relacionados con equidad, juventudes y participación, al considerar que sus funciones podrán ser asumidas por ministerios y otras entidades del Gobierno Nacional.


Según el mandatario electo, la reforma contempla la eliminación de 229 cargos, lo que, de acuerdo con sus cálculos, representará un ahorro cercano a 10.000 millones de pesos al año. De la Espriella afirmó que la medida hace parte de su compromiso de reducir la burocracia y hacer más eficiente el funcionamiento del Estado.


El anuncio marca el inicio de una serie de reformas administrativas que el nuevo gobierno pretende impulsar una vez asuma el poder el próximo 7 de agosto. Algunas de las propuestas requerirán ajustes mediante decretos y otras podrían necesitar el trámite de proyectos de ley ante el Congreso de la República.