El impacto de los incendios forestales en Colombia podría extenderse más allá de las zonas afectadas por las llamas. El Instituto Humboldt advierte que la pérdida de cobertura vegetal y el deterioro de los suelos pueden aumentar el riesgo de erosión, deslizamientos e inundaciones cuando regresen las lluvias.

Según el reporte de la UNGRD citado en el análisis, se registraban 21 incendios activos en cinco departamentos, mientras que Tolima acumulaba cerca de 30.000 hectáreas afectadas.

El Instituto Humboldt explica que el fenómeno de El Niño, acompañado de altas temperaturas y menor cantidad de lluvias, ha llevado a los ecosistemas a condiciones de estrés. Pero el riesgo no termina cuando se apagan los incendios: el fuego también puede reducir la capacidad del suelo para absorber y retener agua.

La entidad señala que la recuperación debe evaluarse de acuerdo con las condiciones de cada territorio, pues algunas zonas pueden regenerarse naturalmente, mientras otras requerirán procesos de restauración.