Al menos siete perros, entre adultos y cachorros, fueron hallados muertos tras ser incinerados en una esquina de acceso al barrio Juan XXIII, en Santa Marta. El caso generó rechazo entre los habitantes por el maltrato al que habrían sido sometidos los animales.

Según la información conocida, los cuerpos presentaban distintos grados de afectación: algunos quedaron completamente calcinados y otros tenían quemaduras en gran parte de su cuerpo. Hasta el momento, no se ha establecido quiénes estarían detrás de lo ocurrido ni cuáles fueron las circunstancias exactas del hecho.

Ante esta situación, la comunidad pidió la intervención de las autoridades para investigar lo sucedido, identificar a los responsables y determinar las medidas correspondientes. El caso reavivó el llamado a fortalecer la protección animal y prevenir nuevos episodios de crueldad.