Las autoridades de Manizales advirtieron que durante los próximos meses se espera un aumento de las temperaturas y una reducción de las lluvias debido a la llegada del fenómeno de El Niño. Aunque actualmente la ciudad se encuentra en una fase de neutralidad climática, los pronósticos del Ideam y la NOAA anticipan cambios significativos en las condiciones meteorológicas.

Según el análisis presentado por la Unidad de Gestión del Riesgo, los meses de septiembre, octubre y noviembre registrarían los mayores impactos de esta temporada seca. Por esta razón, el Comité de Conocimiento y Reducción del Riesgo de Desastres inició la evaluación de posibles escenarios que podrían afectar a la capital caldense.

Entre los riesgos identificados se encuentran los incendios de cobertura vegetal, dificultades en el abastecimiento de agua y el aumento de enfermedades transmitidas por vectores, como dengue, zika, chikunguña y fiebre amarilla. Para enfrentar este panorama, las autoridades avanzan en la elaboración de un plan de contingencia que permita fortalecer la prevención y la capacidad de respuesta de la ciudad.