El compositor antioqueño Héctor Ochoa, considerado una de las figuras más importantes de la música colombiana, falleció a los 91 años. La noticia fue confirmada por el expresidente Álvaro Uribe a través de su cuenta en X, donde destacó que las canciones del maestro «infundieron patria y región en el alma de varias generaciones de colombianos».

Nacido en Medellín el 24 de julio de 1934, Héctor Ochoa inició su vínculo con la música desde la infancia, cuando aprendió a tocar en secreto la guitarra de su padre, el también compositor Eusebio Ochoa Isaza. A los 15 años fundó el Trío de Oro, agrupación con la que dio sus primeros pasos como intérprete y compositor.

En 1962 grabó su primera composición, Bendito amor, interpretada por el tenor Víctor Hugo Ayala. Aunque exploró otros géneros musicales, dedicó gran parte de su vida profesional al sector bancario y solo después de su jubilación, en 1982, retomó de lleno la composición, etapa en la que consolidó un legado que marcó la historia de la música andina colombiana.

Entre sus obras más reconocidas se encuentran El camino de la vida, considerada por muchos la canción más emblemática del repertorio colombiano, además de Muy antioqueño, Ayer y hoy, Canta tiple, Muy colombiano, La nostalgia, Ella es mi reina y Aprendiendo a vivir, entre muchas otras que han sido interpretadas por generaciones de artistas.

Su trayectoria fue reconocida dentro y fuera del país. En 2015 se convirtió en el primer colombiano en ingresar al Salón de la Fama de los Compositores Latinos, distinción que comparte con figuras como Carlos Gardel, Armando Manzanero, Juan Gabriel y Myriam Hernández. Además, recibió reconocimientos como el Escudo de Oro de Antioquia, la Medalla Alcaldía de Medellín y la Orden de la Democracia otorgada por el Congreso de la República.

Con su partida, Colombia despide a un compositor cuya obra trascendió generaciones y continúa siendo un símbolo de la identidad, la tradición y el patrimonio musical del país.