El terremoto del pasado 10 de agosto dejó afectaciones en 22 templos católicos del Quindío. De acuerdo con el obispo de la Diócesis de Armenia, monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez, siete presentan daños graves y están pendientes de decisiones sobre su reparación, reconstrucción o demolición.

Los casos más delicados se encuentran en municipios como Quimbaya, Montenegro, Armenia, Calarcá y Salento. La Iglesia adelanta gestiones con las alcaldías para definir las intervenciones necesarias, mientras continúa el trabajo de recuperación de los espacios afectados.

Además de la reconstrucción física, el obispo hizo un llamado a recuperar el tejido social y fortalecer la solidaridad con las comunidades damnificadas. Según el último censo que mencionó, más de 103.000 personas resultaron afectadas por la emergencia en el departamento.