La ejecutiva e influencer australiana Stephanie Strangis, de 36 años, denunció haber sido retenida en dos ocasiones durante unas vacaciones en Sicilia, Italia, en octubre del año pasado. Aunque aseguró que logró escapar de ambos episodios sin sufrir lesiones físicas, afirmó que la experiencia le dejó importantes secuelas emocionales.

Strangis, residente en Melbourne, viajó a la isla italiana motivada por el programa que ofrece viviendas en ruinas por el precio simbólico de un euro y aprovechó su estancia para tomar clases de kitesurf en la zona de Lo Stagnone.

Según su testimonio, el primer incidente ocurrió luego de una reunión con otros practicantes de ese deporte. El grupo decidió desplazarse en automóvil hacia otro establecimiento, pero el conductor tomó una ruta por caminos apartados y aumentó considerablemente la velocidad. La australiana aseguró que pidió en varias ocasiones que detuvieran el vehículo para bajar, pero sus solicitudes fueron ignoradas.

La mujer relató que el automóvil recorrió cerca de 12 kilómetros hasta ingresar a una urbanización privada. En ese momento, aprovechó que la puerta de su lado quedó desbloqueada para escapar y correr hasta encontrar un lugar donde esconderse.

Posteriormente, tras caminar varios kilómetros, llegó a una caseta de seguridad donde solicitó ayuda para regresar a su alojamiento. De acuerdo con su versión, el guardia accedió a llevarla en su vehículo, pero durante el trayecto comenzó a hacer comentarios de carácter personal y, cuando faltaban unos tres kilómetros para llegar al hotel, detuvo el automóvil y le preguntó qué le daría a cambio del traslado.

Strangis aseguró que volvió a escapar al abrir la puerta del vehículo y correr. Mientras buscaba regresar a salvo, evitó detener automóviles y realizó compras en máquinas expendedoras con su tarjeta bancaria para dejar un registro de su ubicación en caso de desaparecer.

La ejecutiva logró regresar a su hotel sin lesiones físicas. Al día siguiente, afirmó que pasó varias horas llorando y posteriormente informó lo ocurrido a integrantes del grupo de kitesurf, quienes, según dijo, manifestaron su consternación. Tras la experiencia, decidió aplazar sus planes de adquirir una vivienda en Italia y aseguró que no volvería a desarrollar un proyecto en ese país sin contar previamente con personas de confianza.