Catatumbo cumple un año de guerra interna y una crisis humanitaria sin solución

La región del Catatumbo, en Norte de Santander, completa un año de enfrentamientos entre el ELN y las disidencias del Frente 33, lo que ha generado una crisis humanitaria con miles de desplazados y familias atrapadas entre la violencia y el miedo.

Desde el 16 de enero de 2025, la disputa armada por el control territorial y de economías ilícitas entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC ha sumido a la subregión en una prolongada crisis de derechos humanos que sigue sin solución a un año de iniciado el conflicto.

La relatora especial de Naciones Unidas sobre los derechos humanos de los desplazados internos, Paula Gaviria, advirtió que miles de familias siguen atrapadas en medio de la inseguridad y el miedo, con desplazamientos masivos y afectaciones profundas en la vida cotidiana.

Balances oficiales y de organismos internacionales revelan que la violencia ha dejado más de 100.000 personas desplazadas, junto con amenazas constantes, confinamiento de comunidades y un impacto considerable en el acceso a servicios básicos.

Organizaciones defensoras de derechos humanos y entes del Estado han llamado a reforzar acciones de protección, asistencia humanitaria y soluciones duraderas para quienes han perdido sus hogares y medios de vida, señalando que la situación exige atención urgente y coordinada.

Mientras persisten los combates, la crisis humanitaria en el Catatumbo pone de relieve la necesidad de respuestas integrales que garanticen la seguridad y los derechos de la población civil atrapada entre los grupos armados.

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