Informe preliminar del Hércules en Putumayo apunta a fallas durante el despegue
A un mes del siniestro que dejó decenas de víctimas, las primeras conclusiones comienzan a esclarecer qué ocurrió en los segundos críticos del vuelo.
La Fuerza Aeroespacial Colombiana entregó un balance inicial sobre el accidente del avión Hércules C-130H ocurrido el 23 de marzo en Puerto Leguízamo. En el hecho murieron 69 militares y otros 57 resultaron heridos, en una de las tragedias más graves recientes para la institución.
Según el informe, la aeronave inició su despegue sin reportar fallas técnicas y dentro de los parámetros permitidos. Sin embargo, pocos segundos después, en plena maniobra, se produjo el impacto contra varios árboles ubicados en la trayectoria de salida.
Ese primer contacto desencadenó una serie de afectaciones en los motores, tras la entrada de material vegetal, lo que redujo la potencia y comprometió el control del ala izquierda. La aeronave perdió estabilidad, entró en un giro pronunciado y comenzó a descender.
Durante el corto tiempo en el aire, la tripulación intentó reaccionar frente a las fallas simultáneas, pero la situación se volvió irreversible. Menos de un minuto después del despegue, el avión terminó estrellándose a poca distancia del aeropuerto, generando un incendio que lo consumió por completo.
Aunque las condiciones climáticas no influyeron directamente, dentro de las hipótesis analizadas se contempla una posible decisión operativa bajo presión, relacionada con el tiempo disponible para despegar. Aún así, las autoridades insisten en que la causa exacta sigue en estudio.
Como medida preventiva, se ordenó suspender operaciones en la pista hasta eliminar obstáculos en la zona, mientras avanza la investigación para establecer responsabilidades y evitar que un hecho similar vuelva a ocurrir.





