Un artículo de BBC News Mundo explica que la lengua fue una adaptación fundamental para que los animales pudieran pasar del agua a la tierra. Mientras los peces capturaban alimento mediante succión, los primeros vertebrados terrestres desarrollaron este órgano para atrapar, mover y llevar la comida hacia la garganta sin depender del agua.

Con el paso de millones de años, la lengua evolucionó de formas muy distintas según las necesidades de cada especie. Algunas, como las de los loros, poseen un hueso que les ayuda a manipular alimentos; las serpientes utilizan su lengua bífida para detectar señales químicas del entorno, y las jirafas cuentan con una lengua prensil que les permite alcanzar y desprender hojas de los árboles.

En los mamíferos, la lengua está formada únicamente por músculos, lo que le proporciona una gran precisión para masticar, hablar y tragar. Además de intervenir en la alimentación y el sentido del gusto, este órgano cumple una función vital al evitar que los alimentos entren en las vías respiratorias, convirtiéndose en una de las herramientas más importantes para la supervivencia.

Fotografía tomada de: BBC News Mundo.