La administración departamental alertó sobre el impacto financiero que enfrenta la red pública de salud y solicitó acciones inmediatas para evitar afectaciones en la atención de los usuarios.

La Gobernación del Magdalena informó que los hospitales públicos del departamento acumulan una cartera cercana a los $500.000 millones, una situación que, según indicó, compromete la estabilidad financiera de las instituciones y la prestación de los servicios de salud.

De acuerdo con el reporte oficial, más del 82 % de la deuda corresponde a las EPS Coosalud, Nueva EPS y Proteger. La administración señaló que la disminución en los pagos durante los últimos meses ha reducido la capacidad operativa de la red hospitalaria y ha generado dificultades para garantizar el funcionamiento de los centros asistenciales.

Frente a este panorama, la gobernadora Margarita Guerra solicitó el pago inmediato de las obligaciones y propuso la instalación de una mesa de trabajo para definir un plan de contingencia. Aunque reconoció el acompañamiento del Ministerio de Salud y la Superintendencia Nacional de Salud, insistió en la necesidad de que estas gestiones se traduzcan en soluciones concretas para proteger la atención de los habitantes del departamento.