Lograr que los niños coman verduras puede ser un desafío, pero diversas investigaciones señalan que existen estrategias sencillas para mejorar su alimentación desde los primeros años de vida. Una de las más efectivas es ofrecer una gran variedad de verduras de forma frecuente durante la infancia, cuando los niños son más receptivos a probar nuevos alimentos.

Los expertos también recomiendan servir las verduras al inicio de las comidas, aumentar su proporción en el plato, presentarlas de forma atractiva e involucrar a los niños en su preparación. Estas acciones favorecen el interés por los alimentos y aumentan la probabilidad de que los incorporen a su dieta.

Además, el ejemplo de los padres desempeña un papel fundamental. Comer en familia, mantener hábitos saludables y evitar presionar o premiar a los niños con comida contribuye a desarrollar una relación positiva con las verduras y una alimentación más equilibrada.

Fotografía: BBC Noticias.