Una comisión independiente de investigación de la ONU afirmó que existen motivos razonables para concluir que las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes han cometido actos que podrían constituir genocidio en Gaza, al señalar que habrían causado la muerte y graves daños físicos y psicológicos a millas de niños palestinos. El informe indica que estos hechos formarían parte de una estrategia para afectar el futuro de la población palestina en la Franja de Gaza.

Según la investigación, los ataques denunciados incluyen ofensivas contra zonas residenciales, escuelas, campamentos de desplazados y centros médicos, además de afectaciones a hospitales neonatales y pediátricos. La comisión también señaló que las restricciones a la ayuda humanitaria habrían provocado condiciones de desnutrición entre menores de edad y advirtió sobre las consecuencias de estas acciones en la supervivencia y desarrollo de los niños palestinos.

Israel rechazó las conclusiones del informe y aseguró que las acusaciones son parciales, defendiendo que sus operaciones buscan combatir a Hamás y liberar a los rehenes tomados durante el ataque del 7 de octubre de 2023. La comisión, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, recordó que también ha señalado anteriormente a Hamás y otros grupos armados palestinos por cometer crímenes de guerra durante ese ataque.