Momentos de angustia e indignación vivieron los asistentes al templo parroquial Nuestra Señora del Rosario de Aranzazu durante la noche del jueves 16 de julio, luego de la celebración eucarística en honor a la Virgen del Carmen y de la tradicional bendición de los conductores.

Según la información conocida, un hombre ingresó de manera inesperada al templo y se dirigió hasta el presbiterio, espacio donde se celebra la Eucaristía. Allí se despojó completamente de su ropa, generando alarma entre los feligreses que permanecían en el lugar.

Ante la situación, varias personas intervinieron para controlar al individuo y retirarlo del recinto religioso. Posteriormente, fue entregado a la Policía Nacional, que asumió el procedimiento correspondiente.

De acuerdo con versiones preliminares, el hombre no sería residente de Aranzazu y habría llegado desde la ciudad de Manizales. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si presenta alguna condición de salud mental ni las razones que motivaron su comportamiento.

Desde la Iglesia Católica, este tipo de acciones podría ser considerado una profanación de un lugar sagrado, debido a que ocurrió dentro de un templo destinado al culto religioso.

Fuentes eclesiásticas señalaron que, tras lo ocurrido, sería necesario realizar un acto de desagravio presidido por el arzobispo, una ceremonia litúrgica cuyo propósito es reparar la ofensa cometida contra el templo y restablecer las condiciones para la celebración de la Eucaristía y demás actos religiosos.

Las autoridades continúan verificando las circunstancias que rodearon este hecho, mientras la comunidad permanece consternada por un episodio que no tendría antecedentes recientes en el municipio.