Avistan por primera vez pava caucana en Manizales

Avistan por primera vez pava caucana en Manizales

Un hecho inusual para la biodiversidad local se registró el 5 de febrero de 2026 en Manizales, cuando el estudiante de Biología de la Universidad de Caldas, Isac Walker Cardona, identificó por primera vez en la ciudad a la pava caucana (Penelope perspicax). El avistamiento ocurrió de manera casual durante una caminata por el Jardín Botánico de la Universidad de Caldas, donde el estudiante observó cuatro individuos de esta especie, considerada rara y en peligro de extinción en Colombia.

Walker notó que las aves eran mucho más grandes que la pava común de la región, conocida como cariazul (Chamaepetes goudotii), lo que lo llevó a observarlas con mayor detalle hasta confirmar que se trataba de la pava caucana. Este registro es significativo porque la especie no había sido documentada antes en la capital de Caldas; sus poblaciones se concentran principalmente en zonas boscosas de la cuenca del río Otún y del Parque Nacional Natural Los Nevados. Días después, otros observadores también reportaron individuos en la Reserva de Río Blanco, lo que sugiere movimientos recientes del ave en la región.

La presencia de esta especie en un entorno cercano a la ciudad podría explicarse por la conectividad de los bosques y la disponibilidad de alimento, posiblemente a través de corredores naturales asociados al río Chinchiná. Además de ser un registro científico relevante, la pava caucana cumple un papel clave en los ecosistemas andinos: al alimentarse de frutos y dispersar semillas contribuye a la regeneración natural de los bosques, un proceso fundamental para la conservación de esta ave endémica de Colombia.

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